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Capítulo 2 Un vaquero en apuros

Detrás de él, Tony podía escuchar los gritos del padre de Sarah y sus pesados pasos acercándose, corrió como alma que lleva el diablo, saltando la cerca del jardín. Solo cuando estuvo seguro de que nadie lo seguía, Tony se detuvo para recuperar el aliento, fue entonces cuando se dio cuenta de su situación, estaba completamente desnudo, a kilómetros de su rancho, sin auto y sin idea de dónde estaba exactamente. - Pos' sí que la has regado esta vez, Tony -se dijo a sí mismo, mirando a su alrededor- si sales de esta, juras que te portas bien... por lo menos una semana. Con un suspiro de resignación, Tony comenzó a caminar por la carretera desierta, la noche era fresca, y cada brisa le recordaba su desnudez. - Si mi amá me viera ahorita -murmuró- pos' me mandaba a México de una patada en el trasero. Después de lo que pareció una eternidad, Tony vió las luces de un auto acercándose, por un momento, consideró esconderse, pero luego se dio cuenta de que esta podría ser su única oportunidad de conseguir ayuda. - Pos' ni modo -se dijo- a darle que es mole de olla. Se paró en medio de la carretera, agitando los brazos para llamar la atención del conductor, el auto se detuvo a unos metros de él, y Tony pudo ver que se trataba de una camioneta pickup. - ¡Gracias a Dios! -exclamó, acercándose a la ventanilla del conductor- disculpe, señor, ¿Sería tan amable de...? Las palabras se le atragantaron cuando vio que en el auto no había un señor, sino dos hermosas jóvenes que lo miraban con una mezcla de sorpresa y diversión. - Vaya, vaya -dijo la conductora, una rubia de ojos azules- ¿Qué tenemos aquí? - Parece que hemos pescado a un vaquero en apuros, Jessie -respondió su acompañante, una pelirroja con pecas- y uno bastante... equipado. Tony se dio cuenta de que en su sorpresa había olvidado cubrirse, rápidamente, usó sus manos para taparse lo mejor que pudo. - Pos' disculpen las fachas, señoritas -dijo, tratando de mantener la compostura- es que me agarró la noche en... una situación complicada. Las chicas soltaron una carcajada. - Ya lo creo -dijo la rubia, Jessie- ¿Necesitas que te llevemos a algún lado, vaquero? - Si no es mucha molestia -respondió agradecido- mi rancho está a unos kilómetros de aquí. - Sube -dijo la pelirroja, abriendo la puerta trasera. Tony subió a la camioneta, agradeciendo mentalmente la oscuridad que ocultaba su sonrojo. - Me llamo Antonio, Antonio Treviño-se presentó- y les juro por mi madre que esto no es lo que parece. - Oh, estoy segura de que tiene una explicación fascinante -río Jessie, arrancando la camioneta- soy Jessie, y mi amiga es Kate. - Un placer -dijo Kate, girándose para mirarlo- ¿Y qué hace un vaquero como tú paseando desnudo por la carretera a estas horas? Tony soltó un suspiro dramático. - Pos' verán, es una historia de amor, pasión y un padre muy, muy enojado -comenzó- todo empezó en el Rusty Spur Saloon... Durante el viaje, Tony les contó toda la historia, adornándola con su característico estilo y humor, las chicas no paraban de reír, especialmente cuando llegó a la parte de su huida desnudo por el jardín. - ... Y así fue como terminé más perdido que turista en el desierto -concluyó - si no fuera por ustedes, pos' quién sabe dónde amanecería. - Bueno, Tony -dijo Jessie, mirándolo por el espejo retrovisor- debo decir que eres el auto-stopista más interesante que hemos recogido. - Y el más atractivo -añadió Kate con un guiño. Tony sintió que se le subían los colores al rostro. - Pos' ustedes no se quedan atrás, reinitas -respondió con una sonrisa torcida- son más bonitas que un amanecer en el rancho. El resto del viaje transcurrió entre risas y coqueteos descarados, Tony se sentía cada vez más cómodo, a pesar de su desnudez. Finalmente, llegaron al rancho donde vivía Tony con su madre, la casa era modesta pero acogedora, rodeada de campos, al otro lado lucía impresionante la casa principal, en la que solo entraban los dueños, dueños que hacía mucho tiempo no se habían comunicado con ellos. - Pos' aquí es -dijo Tony, preparándose para bajar- no saben cuánto les agradezco, señoritas. - Ha sido un placer, vaquero -respondió Jessie con una sonrisa pícara- si alguna vez necesitas otro aventón... - O simplemente quieres pasar un buen rato -añadió Kate- ya sabes dónde encontrarnos, dijo la chica extendiendo hacía él una tarjeta con sus números de teléfono. Tony les guiñó un ojo. - Lo tendré en cuenta, reinitas, y si alguna vez necesitan a un vaquero para... lo que sea, pos' aquí me tienen. Con un último intercambio de sonrisas, Tony bajó de la camioneta y corrió hacia la casa, las chicas se alejaron, tocando la bocina en despedida. Tony entró sigilosamente en la casa, agradeciendo que su madre tuviera el sueño pesado. Se dirigió directamente a su habitación, dejándose caer en la cama con un suspiro de alivio. - Pos' vaya nochecita -murmuró para sí mismo, cerrando los ojos- mañana será otro día.

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Lista de capítulos

130 capítulos en total

  1. Capítulo 1Capítulo 1 Una noche para recordar
  2. Capítulo 2Capítulo 2 Un vaquero en apuros
  3. Capítulo 3Capítulo 3 La cruda realidad

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