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Capítulo 2 1: Malas decisiones.

Clara:

Como era de costumbre en esta casa, cenábamos en total silencio, nadie decía nada y era asfixiante, necesitaba escuchar a alguien hablar, pero nadie lo hacía y eso era una molestia.  Miraba a mi madrastra cortar la carne con tanta delicadeza que me resultaba abrumadora, no entiendo cual era el afán de querer aparentar ser alguien que no es.  Siempre odie eso.  Y a su lado, estaba el holgazán de mi hermano viendo su teléfono mientras cenaba, se reía pero bajo, eso era molesto también.  Deseaba que este cumpliera la mayoría de edad pronto para que pudiera trabajar, aunque él crea que no tenga la necesidad de hacerlo, lo peor de esto es que mi padre no le exige absolutamente nada.  —Clara —mi atención se va hacia mi padre quien está sentado en la cabecera de la mesa—, ¿concretaste la reunión con nuestros clientes? —Sí papá.. Dijeron que vendrían mañana, aunque.. —No otra vez.  —Papá por favor, tengo un muy mal presentimiento con respecto a esos hombres, nos está yendo bien en la empresa, no creo que necesitemos inversores nuevos, no cuando el que tenemos es confiable.  —Clara, deja que tu padre haga los negocios que quiera —la miro a ella—, es el dueño de la empresa, el sabe lo que hace.  —Papa —decido ignorarla—, piensalo bien ¿si? Lo que estás por hacer es muy arriesgado.  —Yo sé lo que hago —me responde—, así que mañana, estarás presente en la reunión, me ayudarás en todo, como debe ser.  No dije nada más porque realmente no tenía caso hacerlo, mi padre jamas me haria caso, no se de donde había salido ese hombre, pero algo dentro de mí sabía que no era nada bueno el hecho de que mi padre decidió hacerle caso a esos hombres para invertir dinero en una constructora para darse a conocer en el ámbito internacional.  Claro que esto era una completa locura.  La cena termina y yo soy la primera en retirarme de la mesa para subir a mi habitación, sentía mi cuerpo tenso pero no me quedaba de otra que obedecer a mi padre.  Las cosas en casa dejaron de funcionar hace mucho, ya ni siquiera recuerdo cómo era todo antes de que mamá falleciera.  A pesar de que amo a mi padre, no termino de perdonarle del todo lo que hizo después, es como si ahora existiera un hombre distinto, al inicio lo entendi, entendi que el estaba pasando por un momento difícil, a pesar de haber sido una niña, entendí a la perfección lo que pasaba porque a mi también me dolió perder a mi mama, pero en poco tiempo llegó esa mujer a su vida, luego quedó en embarazo y ambos se casaron.  Lo sentí como una traición, pero luego entendí que él tenía derecho a rehacer su vida con alguien que quiera. A pesar de que jamás estuve de acuerdo con ello.  Mi madrastra no es alguien que sea de mi agrado, a pesar de que no he tenido conflictos directamente con ella, siempre hace comentarios un tanto agresivos hacia mi o siempre querer controlarme, claro que al inicio cedi ante ello para complacer a mi padre, pero ya luego comenzó a ser molesta con respecto a las decisiones que queria tomar sobre mí.  Me siento tonta cuando accedí a ello, controlarme, meterme a infinidades de clases, cursos y demás, ella ha dicho en muchas ocasiones que quiso una hembra, yo me compadecí de ella así que dejé que me criara a su modo, pero cuando todo se volvió controlador decidí ponerle un alto a ello, gracias a mis límites, desde entonces, ella me ha odiado en secreto.  Aunque para mí padre, ella y yo nos llevamos parcialmente bien.  Suspiro al verme al espejo, sabía que hacer esa inversión sería riesgosa, mi padre siempre ha sido alguien que desconfía de todo y todos, más cuando se trata de inversiones y esas cosas. El jamás haría algo como esto, pero tal parece que ya no me toma en cuenta para las decisiones de la empresa.  Estudié y me preparé para llevar las riendas de la constructora, pero tal parece que haberlo hecho no fue suficiente, porque terminé siendo su asistente, obviamente el trabajo no está mal, me gusta, pero no es lo que esperaba.  Sé perfectamente que esto terminará muy mal, pero claramente no me hará caso.  Y temo mucho por el futuro de la constructora.

(...) Al día siguiente.

Bajaba de las escaleras, ya mi padre se había ido seguramente, yo seguía con este mal presentimiento, ni siquiera pude dormir de la angustia.  Por más que revise en línea y redes, no encontré nada anormal con este hombre, al parecer es muy confiable y hará un enorme condominio que valdrá una fortuna, por eso es que mi padre está tan ansioso por invertir en ese proyecto.  Lo que no entiendo es porque quiere que mi padre invierta una enorme capital sabiendo que nosotros podemos invertir en materiales de construcción e incluso en arquitectos que están bastante preparados.  Pero él quiere invertir dinero.  —Buenos días niña —me saluda Meredith, ella es la ama de llaves de casa.  —Meredith, buenos días —sonrío—, ¿Cómo amaneciste? —Bien niña, todo en orden en casa, el señor no está, salió muy temprano.  —Lo supuse.  —Su desayuno —me entrega la maleta con la comida dentro.  —Gracias.  Iba a irme pero escucho los tacones de mi madrastra resonar, Meredith se retira del lugar, y ella se acerca.  —Buenos días —saludo.  —Espero que dejes de meterle ideas en la cabeza a tu padre de cancelar este proyecto —se acerca más a mi para acomodar el cuello de mi camisa—, es una enorme inversión y duplicaremos nuestras ganancias.  —Lo que está por hacer mi papa es una mala idea y lo sabes —ella niega mientras ríe—, si perdemos este patrimonio, estaremos perdidos.  —No va a pasar nada Clara, tu padre es un hombre sumamente astuto como para dejarse influenciar por esas cosas, así que ve y apoyalo. Haz que gane mucho dinero.  No le digo nada mas asi que me retiro de la casa, no soportaba la idea de tenerla frente a mi, me molesta demasiado que no le preocupe los intereses de mi padre, solo le importa gastar dinero sin medir las consecuencias.  Sonya gasta a diestra y siniestra, claro, ella jamás le ha tocado trabajar ya que vive del dinero de mi padre, es horrendo tener que escucharla a que tiendas fue y todo lo demás.  El camino hacia la constructora es un poco pesado, la ciudad se sentía pesada o quizá era yo la que se sentia asi, yo estaba ansiosa pero no de la mejor manera, sabía que todo esto sería un enorme desastre lo peor es que no se como detener a mi padre para que no haga nada estupido.  Aun así no creo que me escuche, jamás lo ha hecho. Es como si tuviese a otra persona conmigo, mi padre siempre fue un hombre que escuchaba a los demás, que aceptaba consejos ya sean buenos o malos, pero ahora le cuesta demasiado hacer caso a sus instintos, incluso aceptar consejos de otros, ahora convivo con un hombre distinto.  Mi mamá falleció hace años, él cambió mucho y a pesar de ello, jamás logré acostumbrarme a que sea un hombre distinto.  He tenido la oportunidad de irme de casa, trabajar de lo que estudié, pero no he querido dejar solo a mi papá con la constructora. A pesar de que ha podido solo en mucho tiempo, ya mi papá no es un hombre joven, claro que posee el poder de voluntad, pero ahora necesita una ayuda y lastimosamente mi hermano no está en lo absoluto interesado en meterse dentro de la empresa.  No es más que un niño mimado. Nunca ha trabajado, solo ha estudiado para que papá no lo presione, pero él realmente no sabe hacer nada.  Llegue a la constructora como era de costumbre, saludo a los empleados y me dirijo hacia mi puesto, que está afuera de la oficina de mi padre, dejo mis cosas y entro a la misma.  —Papá, buenos días.  —Llegaste —me saluda y sonríe.  —Saliste temprano —digo y suspiro—, papá.. —No Clara, ahora no..  —Papá escúchame —me acerco al escritorio—, piensa bien lo que estás por hacer, no vamos a invertir poco dinero, es una cantidad enorme, se que tenemos la capital para eso, pero ten en cuenta que es dinero que has trabajado por mucho tiempo.  —Lo sé, sé que es riesgoso hija, pero créeme, confía en mí —sonríe un poco—, dime, ¿alguna vez te he fallado? —Nunca —murmuro.  —Entonces confía en tu padre, esta es la oportunidad de hacernos conocidos de manera internacional, es una buena oportunidad que no podemos desaprovechar —sigue sonriendo—, solo queda arriesgarse y confiar, además, hay muchas opiniones en línea sobre ello y todas son buenas, así que no tendremos problemas.  Claro que habían opiniones buenas en linea, todo parecía estar en orden pero no se, sigo sin confiar en ellos, esto me parece demasiado extraño y el presentimiento que tengo en el pecho no me deja tranquila.  Salgo de la oficina para tomar mi puesto y arreglar los contratos y el papel de traspaso del dinero, la cantidad era exuberante, eran cincuenta millones, algo demasiado elevado para una inversión, pero según ellos, es una inversión pequeña ya que sus clientes han invertido mucho más en ellos anteriormente.  Esto es una muy mala decisión.  Me levanto y camino hacia la sala de juntas, a pesar de ser temprano ellos llegaron en un momento, supuestamente porque deben trabajar con otros inversionistas.  No confío en esto, pero lastimosamente no tengo el poder para detenerlo, es él quien toma las decisiones en la constructora.  Ayer me encargue de hacer todo el papeleo así que solo quedaba firmar y todo estaba hecho. Dejo los papeles sobre la mesa y veo que entra mi padre, detrás de él lo hacen los mismos sujetos que vinieron hace una semana.  David Sanchez y Edward Jones.  Ambos sujetos eran jóvenes pero no demasiado, me sorprendió enormemente lo jóvenes que eran para tener una constructora de renombre fuera del país.  —Caballeros, siéntense por favor, ya conocen a mi hija —me señala y ambos asienten.  —Que bueno verla señorita Stone.  —Lo mismo digo —respondo casualmente.  —Comencemos con la reunión —anunció mi padre.  Los tres se sientan y mi padre lo hace en la cabecera, yo me coloco a su lado mientras ellos comienzan.  —Antes de comenzar queremos agradecerle señor Stone por confiar en nosotros —dice el señor Jones—, a pesar de ser una inversión un tanto arriesgada, agradecemos la confianza.  —Hombre, cómo no confiar si lo que han logrado es interesante, lo que me importa es ser conocidos en el ámbito internacional, aquí en el estado y el país no tengo problemas, pero el mercado internacional es complicado.  —Lo sabemos —respondió Sanchez—, a nosotros nos tomó mucho tiempo llegar a donde estamos y sabemos lo complicado que es, por eso ayudamos a inversionistas como usted —señala a mi padre—, que desea expandir su constructora y buscar clientes extranjeros.  —Nuestra constructora ha trabajado con muchos inversionistas extranjeros para hacer crecer su empresa, creo que logro verlo en nuestra página.  —Así es —dice mi padre entusiasmado—, por eso tomé esa decisión, deseo hacer crecer esta constructora y darla a conocer en otros países para seguir dándonos a conocer.  —Entonces firmemos el acuerdo de inversión, créame que ha tomado la mejor decisión de su vida.  —Hija, por favor.  Con muchas dudas dejo el papel sobre la mesa, mi padre sin pensarlo lo firma, estaba dándole a estos hombres cincuenta millones que irían directo a sus cuentas, era casi todo su patrimonio.  Los hombres también ponen su firma y sellan el acuerdo con un apretón de manos entre ellos, yo siento un enorme nudo en el estómago al ver el papel con la firma de mi padre, lo único que esperaba era que todo saliera como él lo espera, porque de mi parte, sigo pensando que ha tomado una de las decisiones más costosas de su vida. Nada de esto me termina de cerrar y siento que será muy malo.

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Lista de capítulos

44 capítulos en total

  1. Capítulo 1Capítulo 1 Prólogo.
  2. Capítulo 2Capítulo 2 1: Malas decisiones.
  3. Capítulo 3Capítulo 3 2: Estafa y Matrimonio.

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