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Capítulo 2 Nunca más tendría su amor
Jeremy clavó la mirada en la mujer que tenía delante, la misma que lo había amado con todo su corazón.
No había lágrimas en los ojos de Cheryl cuando mencionó el divorcio. No le preguntó nada y no mostró ningún signo de enfado.
Esa aceptación silenciosa lo inquietó, como si ella estuviera escapándose de su alcance.
Al poco tiempo, esa inquietud se convirtió en una ira ardiente.
"Cheryl, ¿te volviste loca?". Apretó el cigarrillo entre los dedos hasta deformarlo y luego lo tiró al suelo. Su voz se convirtió en un gruñido amenazante. "Ya te expliqué que esta boda es solo una farsa. Danica se está muriendo. Puede que no sobreviva ni siquiera un mes más. ¿Y es ahora cuando decides utilizar el divorcio como amenaza?".
"¿Una amenaza?". La joven soltó una risa silenciosa que no contenía diversión alguna y continuó: "Jeremy, me conoces desde hace siete años y llevamos tres casados. Dime, ¿cuándo he usado algo para forzarte?".
Durante todo ese tiempo, ella siempre había sido la que cedía.
Cada vez que su madre le ponía las cosas difíciles, Cheryl nunca discutía. Siempre que Jeremy llegaba tarde a casa, ella mantenía la luz encendida y lo esperaba.
Como él la había rescatado una vez durante el momento más oscuro de su vida, soportó todas las decepciones y se guardó todas las heridas.
¿Y qué le había dado a cambio de todos esos sacrificios?
Solo lo convencieron de que se quedaría con él para siempre. Esa confianza le dio el valor de organizar una gran boda con otra mujer, invitando a sus familias y amigos, sin siquiera decírselo.
"Hablo en serio", afirmó Cheryl, alejándose en silencio.
A medida que aumentaba la distancia entre ellos, el familiar aroma a abeto desaparecía poco a poco. La brisa fresca le rozó la cara y sus pensamientos se aclararon más que nunca.
"¿No dijiste tú que este matrimonio no tenía validez legal?". Lo miró a los ojos con expresión distante, como si viera a un desconocido. "Una vez que nuestro divorcio sea definitivo, podrás casarte con ella de verdad. No solo tendrá la ceremonia; se convertirá en la verdadera señora Montesinos. ¿No es eso exactamente lo que quieres?".
"¡Cheryl!", gritó Jeremy. Se le marcó una vena en la sien y agregó: "Si crees que te he tratado injustamente, te lo compensaré. Puedes tener acciones de la empresa, propiedades o cualquier otra cosa que quieras". Su voz no dejaba lugar a discusión. "Pero olvídate del divorcio".
"Jeremy...", resonó una voz frágil desde el otro extremo del pasillo.
Sin que nadie se diera cuenta de cuándo llegó, Danica estaba allí.
Recogió las capas de su elaborado vestido de novia, con el rostro completamente pálido.
Se apoyó con una mano en la pared y los miró con ojos llorosos y vulnerables.
"Cheryl, por favor, no culpes a Jeremy". Danica habló con la voz temblorosa mientras las lágrimas le corrían por las mejillas. "Todo pasó por mi culpa. Nunca quise quitártelo. Solo... solo deseaba poder experimentar lo que era llevar un vestido de novia antes de morir. Sé que no debería pedir algo así, pero no me queda mucho tiempo".
Antes de que pudiera decir nada más, comenzó a toser violentamente.
En cuanto Jeremy vio su estado, su expresión cambió por completo. Se acercó a toda prisa y la abrazó. "Danica, ¿por qué viniste aquí? Hace frío y el viento es cada vez más fuerte. El médico te advirtió que no te expusieras a las inclemencias del tiempo".
La preocupación y la ternura que llenaban sus ojos eran emociones que Cheryl nunca había recibido en los siete años que lo amó.
Apoyada en silencio en el abrazo de Jeremy, Danica levantó los ojos y la miró.
Aunque las lágrimas brotaban de sus ojos, Cheryl no encontró ni un ápice de remordimiento en su mirada. Solo vio un silencioso triunfo.
"Deberías ir a consolar a Cheryl, Jeremy. Yo estaré bien. Puedo volver sola", dijo Danica, aparentando generosidad, aunque no soltaba la manga del hombre.
Él se enfrentó a su esposa con frialdad y le espetó: "No hagas que te vea como alguien sin compasión".
Cada palabra golpeó a Cheryl más fuerte de lo que cualquier cuchillo podría haberlo hecho.
Con Danica en sus brazos, Jeremy caminó apresuradamente hacia el salón sin mirar atrás ni una sola vez.
Los parientes y amigos que esperaban cerca de la alfombra roja los rodearon rápidamente, tratándolos como la pareja que merecía toda la simpatía.
Desde la multitud, los propios padres de Cheryl y su hermano la miraron con evidente desaprobación, como si ella fuera la responsable de estropear el momento más feliz de Danica.
Nadie se acercó a preguntarle cómo se sentía. Más bien, se quedaron al lado de Danica y se fueron con ella.
Nadie se quedó en el pasillo excepto Cheryl, paralizada mientras asimilaba todo lo que acababa de suceder.
Una brisa más fuerte la atravesó y le revolvió los mechones de pelo sueltos por la cara.
En ese momento, su celular vibró en su bolsillo.
El mensaje de Laura decía: "Cheryl, Danica siempre ha sido una chica lastimosa. No tiene a nadie en este mundo excepto a nosotros. Ahora que está tan gravemente enferma, por favor, considéralo como un último acto de bondad hacia ella. Ayúdala a cumplir su último deseo. El corazón de Jeremy sigue siendo tuyo".
¿Un acto de bondad?
Cheryl siguió mirando el mensaje, incapaz de creer lo que acababa de leer.
Su familia esperaba que fingiera que no pasaba nada, que se quedara callada mientras su propio esposo se casaba con la mujer a la que todos llamaban su hermana y que permaneciera a su lado hasta el final. Y, al parecer, creían que eso contaba como un acto de bondad.
Durante más de veinte años, Danica ya había vivido como la hija adoptiva querida de la familia Pozo en lugar de Cheryl. Ahora esperaban que entregara a su esposo con la misma facilidad.
Si se negara, todos la verían como la cruel y despiadada.
Una risa silenciosa y burlona se le escapó a Cheryl mientras abría otra conversación.
Ese mismo día, Danica le había enviado unos mensajes desde un número desconocido.
"Cheryl, Jeremy debía estar conmigo desde el principio. Tú fuiste quien se lo quitó. Te haré ver que Jeremy y la familia Pozo solo se han preocupado por mí. Para ellos, tú no significas nada".
Justo después venía una fotografía, en la que el hombre estaba agachado frente a Danica, ayudándola con cuidado a ponerse un par de tacones de cristal hechos a medida.
Debajo aparecieron dos mensajes más.
"¿Lo ves ahora, Cheryl? Solo está dispuesto a hacer algo así por mí".
"Esta noche, Jeremy y yo nos casamos en la finca privada de la familia Montesinos. ¿Por qué no vienes a verlo por ti misma?".
Uno tras otro, Cheryl leyó todos los mensajes en la pantalla antes de soltar una risa silenciosa llena de amargura y autodesprecio.
Recordó que Jeremy siempre había insistido en que trataba a Danica como una amiga y nada más.
Sin embargo, el mismo hombre que pasó tres años manteniéndola a distancia, ahora le daba a la otra todo el afecto y la ternura que ella tanto había anhelado.
Incluso se unió a ambas familias y sus amigos para organizar esta gran boda sin que su esposa supiera nada.
Aunque sintió que las lágrimas estaban a punto de caer, Cheryl se contuvo y no lloró.
Ya había aceptado la derrota. No tenía sentido derramar lágrimas por alguien que ya le había roto el corazón.
Guardó el celular en el bolso, se dio la vuelta y se alejó, dejando atrás en aquel silencioso pasillo todos los sentimientos que había albergado por Jeremy.
Al final, él había sido quien la rescató una vez. Ahora, ella elegía dejarlo ir.
A partir de ese día, Jeremy nunca más tendría su amor.
Lista de capítulos
156 capítulos en total
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