/0/25466/coverbig.jpg)
Capítulo 3
Perspectiva de Sarah Todavía miraba a mi alrededor con la mente en blanco, tratando de convencerme de que no estaba soñando, cuando una voz familiar me trajo de golpe a la realidad.
-Sarah. -Mi cuerpo se tensó por completo.
Levanté la mirada lentamente y vi a Henry caminar hacia mí con Melanie aferrada con fuerza a su brazo. Cualquiera que no los conociera habría pensado que eran pareja en lugar de hermanos. En ese entonces, nunca lo cuestioné. Incluso admiraba lo unidos que eran, creyendo que no era más que un fuerte lazo familiar.
Ahora, solo me revolvía el estómago. Henry se detuvo frente a mi escritorio y me miró frunciendo el ceño.
-¿Qué no ves que ya es hora de almorzar? -preguntó con impaciencia-. ¿Por qué no has traído nuestra comida todavía?
Por un breve segundo, me limité a mirarlo fijamente. Se sentía extraño volver a verlo. El rostro que había amado durante años. El rostro en el que había confiado con todo mi corazón.
El mismo rostro que había sonreído mientras admitía que solo se había quedado conmigo por mi dinero.
El recuerdo de mi vida anterior pasó por mi mente con tanta nitidez que mis dedos se curvaron en puños apretados debajo del escritorio. Aún podía recordar claramente cuando estaba de pie en nuestra habitación con las lágrimas rodando por mi rostro mientras él me miraba sin un ápice de culpa.
Lo único que deseaba era cruzarle la cara de una bofetada. En lugar de eso, me obligué a esbozar una pequeña sonrisa.
-Lo siento -dije con calma-. Se me pasó por completo. Iré a comprarla ahora mismo.
Melanie sonrió con dulzura, pero esta vez pude ver a través de la expresión inocente que tan bien sabía fingir.
-Ya sabes lo que me gusta, Sarah -dijo-. Por favor, no te vayas a equivocar con mi pedido hoy.
-No lo haré -respondí. Recogí mi bolso y salí del salón sin decir una palabra más.
En el momento en que pisé el pasillo, la sonrisa desapareció de mi rostro. ¿Cómo pude haber sido tan tonta?
Todos los días usaba mi propio dinero para comprarles el almuerzo a ambos. No importaba lo costosa que fuera su comida, yo pagaba sin dudarlo porque creía que ellos eran mi futura familia. Sin embargo, por más que me esforzara, siempre encontraban un motivo para quejarse.
Si la comida llegaba un poco tarde, era mi culpa. Si la bebida no estaba lo suficientemente fría, era mi culpa. Si a Melanie se le antojaba algo diferente a último momento después de que yo ya había comprado todo, seguía siendo mi culpa.
Había pasado años intentando complacer a personas que jamás me valoraron. Esta vez no sería así.
Fui a la cafetería y ordené exactamente lo que habían pedido. Como no planeaba quedarme con ellos más de lo necesario, llevé la comida hacia nuestra facultad.
Al no encontrarlos dentro del salón de clases, no me sorprendió. Ya sabía perfectamente dónde estaban.
El laboratorio. Siempre desaparecían ahí durante el almuerzo porque casi nadie entraba a esa hora.
Una sonrisa amarga cruzó mis labios. En mi vida anterior, pensaba que simplemente les gustaba estudiar juntos.
Qué maldito chiste. Caminé en silencio hacia la puerta del laboratorio y la empujé suavemente.
La escena frente a mí no me tomó por sorpresa en absoluto. Henry tenía una mano envuelta alrededor de la cintura de Melanie mientras ella se apoyaba contra él, con los labios unidos como si el resto del mundo no existiera. La mano de él recorría el cuerpo de ella mientras la besaba en los labios como si quisiera tragársela viva.
Solo se separaron de golpe cuando escucharon el crujido de la puerta al abrirse. Melanie se alejó de él apresuradamente mientras Henry se aclaraba la garganta con evidente incomodidad.
Durante unos segundos, nadie habló. Los miré a ambos con una expresión serena. No había dolor. No había impacto. No tenía el corazón roto. Solo sentía una profunda decepción conmigo misma.
¿Cómo pude haber pasado por alto algo tan evidente? Había confiado tanto en ellos que ignoré cada momento sospechoso, cada excusa extraña y cada mirada prolongada que compartían.
En ese entonces estaba ciega. Ahora lo veía todo. Sin decir una sola palabra, me acerqué y dejé la comida sobre la mesa.
Melanie abrió el contenedor e inmediatamente frunció el ceño.
-Te dije que quería salsa extra. -La miré fijamente un momento antes de hablar.
-Si eres tan exigente, ¿por qué no te compras tu propio almuerzo?
El laboratorio se quedó en completo silencio. Ambos me miraron como si de repente me hubiera salido otra cabeza. Henry fue el primero en reaccionar.
-¿Qué acabas de decir?
Crucé los brazos sobre mi pecho.
-Dije que si es tan especial con su comida, puede comprársela ella misma. Es perfectamente capaz de hacerlo.
Melanie parpadeó varias veces, claramente estupefacta.
-Sarah... -habló con voz suave, adoptando la misma expresión de víctima que solía engañarme siempre. -¿Estás enojada conmigo?
Casi me río. Realmente era una excelente actriz. Henry se interpuso de inmediato entre ella y yo, como queriendo protegerla.
-¿Cómo te atreves a hablarle así a mi hermana? -espetó-. Pídele una disculpa ahora mismo.
Miré a Henry, luego a Melanie, y solté una pequeña risa.
¿Su hermana? Qué mentira tan ridícula.
-Ustedes deberían estar pidiéndome disculpas a mí -respondí con total tranquilidad. Sin esperar a que dijeran nada más, di la vuelta y caminé hacia la puerta.
-¡Sarah! -La voz de Henry resonó a mis espaldas-. Si te vas sin disculparte, no te voy a hablar en toda una semana.
Mis pasos se detuvieron por apenas un segundo.
En mi vida anterior, esas palabras me habrían aterrorizado. Habría regresado corriendo de inmediato, pidiendo perdón incluso sin haber hecho nada malo, y habría pasado días enteros rogando por su perdón.
Pensar en eso ahora me hacía sentir vergüenza. ¿Cómo había permitido que alguien me manipulara con tanta facilidad? Miré lentamente por encima del hombro.
-Pues no me hables.
Henry frunció el ceño.
-¿Qué?
Le dediqué una ligera sonrisa.
-Si no hablarme durante una semana te hace feliz, adelante.
Sus ojos se abrieron de par en par.
Antes de que pudiera articular otra palabra, salí del laboratorio, dejándolos a ambos congelados en un estado de absoluto shock.
Lista de capítulos
201 capítulos en total
/0/25110/coverbig.jpg)
/0/21455/coverbig.jpg)
/0/9695/coverbig.jpg)
/0/5093/coverbig.jpg)
/0/9493/coverbig.jpg)
/0/25662/coverbig.jpg)
/0/26489/coverbig.jpg)
/0/26897/coverbig.jpg)
/0/27126/coverbig.jpg)
/0/26656/coverbig.jpg)
/0/23898/coverbig.jpg)
/0/23911/coverbig.jpg)