/0/24513/coverbig.jpg)
Capítulo 2 El Rechazo Público
El silencio en el patio central de la manada Luna de Plata era absoluto. Todos los miembros esperaban a que Damian, como futuro Alfa, diera el primer paso para señalar a su compañera. Valeria permaneció en el borde del círculo de personas, atenta a cada movimiento. Dentro de ella, su loba Lyra permanecía tranquila, esperando el momento del reconocimiento formal. Damian dio dos pasos hacia el centro del patio, justo debajo de la luz directa de la luna llena. Miró hacia la multitud durante unos segundos, recorriendo con la vista a los presentes. Pasó por donde estaba Valeria sin detener la mirada y terminó fijándola en el grupo donde se encontraban los miembros del consejo de la manada. -En esta noche de Luna Llena -comenzó a hablar Damian con voz firme y clara, escuchándose en todo el lugar-, como futuro Alfa de la manada Luna de Plata, debo tomar la decisión que garantice la fuerza, la prosperidad y el futuro de nuestro pueblo. Valeria notó cómo la gente comenzaba a murmullor suavemente. En la primera fila, el consejero más antiguo dio un paso al frente junto a su hija, Sienna. Ella llevaba una sonrisa tranquila y mantenía la postura recta, luciendo su elegante vestido con adornos dorados. Damian se giró hacia ellos y levantó la mano para hacer una pausa en su discurso. Luego miró directamente a Sienna. -Por el bien de nuestra manada y con la aprobación del consejo, elijo a Sienna como mi compañera y futura Luna de la manada Luna de Plata. Un murmullo generalizado recorrió el patio de inmediato. Algunos miembros de la manada aplaudieron al instante, mientras que los guerreros de la guardia principal asentían con la cabeza, aprobando la decisión por el peso político que implicaba la unión de las dos familias más poderosas del territorio. Valeria se quedó en su lugar sin hacer ningún movimiento. En su interior, la conexión que sentía con Lyra pareció tensarse por un segundo, pero no hubo más reacción física que una ligera pesadez en el pecho. Miró a Damian esperando que este volviera la cabeza hacia ella, pero el futuro Alfa permaneció al frente, tomando la mano de Sienna ante la mirada de todos los asistentes. En ese momento, Sienna dio un paso adelante y miró hacia la multitud. Su mirada recorrió a los presentes hasta dar con Valeria, que seguía parada cerca de la zona de servicio. Sienna habló en un tono lo suficientemente alto para que los más cercanos la escucharan. -Un futuro Alfa necesita a su lado a alguien de rango alto, no a una simple omega de servicio que no tiene la fuerza ni el linaje para guiar a la manada -dijo Sienna con tranquilidad, volviendo luego la vista a Damian. El comentario generó risas bajas entre los jóvenes guerreros que estaban cerca de la barra de bebidas. Algunos miembros de la manada giraron la cabeza para mirar a Valeria, señalándola con disimulo. Valeria no respondió al comentario ni cambió su postura; permaneció parada en el mismo sitio observando cómo la ceremonia continuaba su curso habitual. El Alfa actual se acercó a la pareja y colocó sus manos sobre los hombros de Damian y Sienna, dando la bendición oficial de la manada ante la fogata principal. La música de los tambores volvió a sonar con fuerza y la gente comenzó a acercarse al centro para felicitar a los novios. Los barriles de bebida se abrieron y el ambiente festivo regresó rápidamente al patio. Valeria decidió que no tenía sentido seguir parada en el círculo de la ceremonia. Se dio la vuelta con calma y caminó hacia la parte trasera de la casa principal, dirigiéndose a la cocina para recoger los platos vacíos y ordenar las bandejas que los sirvientes iban dejando en los mostradores. Mientas trabajaba en la limpieza de la vajilla, la puerta trasera de la cocina se abrió y entró Damian. Llevaba una copa en la mano y venía solo, habiendo dejado la fiesta por un momento. Se detuvo a unos pasos de la mesa donde Valeria estaba acomodando los vasos de vidrio. -Valeria -dijo él, llamando su atención con tono neutral. Valeria dejó el vaso que tenía en la mano sobre la mesa y se giró para mirarlo. No habló, esperando a que él explicara el motivo de su presencia en la zona de servicio durante su propia celebración. -Sabes cómo funciona esto en la manada -continuó Damian, cruzándose de brazos-. El consejo no iba a aceptar una unión con una omega sin linaje. Necesito la alianza con la familia de Sienna para asegurar mi posición como Alfa cuando mi padre entregue el mando. Valeria lo escuchó en silencio. Damian dio un paso más hacia ella, dejando la copa sobre una repisa de madera. -Lo que pasó entre nosotros cuando éramos más jóvenes no cambia mis responsabilidades con la manada. Las cosas tienen que ser así por el orden del territorio. Es mejor que lo entiendas de una vez para evitar problemas en el futuro. -Entiendo cómo funcionan las cosas en la manada, Damian -respondió Valeria con voz tranquila, sin mostrar alteración-. No tienes que darme explicaciones sobre tus decisiones políticas. Damian la miró durante un par de segundos, como si esperara alguna otra reacción por parte de ella. Al ver que Valeria simplemente volvía a tomar los platos para seguir lavándolos, dio un paso atrás hacia la puerta. -Mañana en la mañana el consejo se reunirá para formalizar los acuerdos de la manada -agregó Damian antes de salir-. Asegúrate de que las áreas comunes estén limpias temprano. -Así será -dijo Valeria sin voltear a verlo. Damian salió de la cocina y cerró la puerta de madera tras de sí. El ruido de la fiesta, con la música y las risas de los invitados, seguía escuchándose a lo largo de los pasillos de la casa principal. Valeria continuó con su trabajo durante las siguientes dos horas. Lavó los platos, limpió las mesas de la cocina y organizó las provisiones para el desayuno del día siguiente. En ningún momento detuvo la marcha de sus tareas habituales. En su interior, Lyra permanecía en completo silencio, como si hubiera entrado en un estado de reposo profundo tras el evento de la noche. Cerca de la medianoche, la fiesta en el patio comenzó a apagarse. Los invitados se retiraban a sus cabañas y los guardias apagaban las antorchas principales. Valeria terminó de secar el último recipiente, se limpió las manos con un paño seco y apagó la vela que iluminaba la mesa de trabajo de la cocina. Subió las escaleras hacia el área de sirvientes y entró en su pequeña habitación. Se quitó el vestido verde que había preparado para la ocasión y lo guardó en el cajón de la cómoda de madera. Se puso su ropa de cama habitual y se acostó mirando hacia la pared. A lo lejos, todavía se escuchaba el murmullo de algunos guerreros que conversaban en las afueras de la casona. Valeria cerró los ojos y se dispuso a dormir, sabiendo que al día siguiente las jornadas de trabajo en la cocina empezarían desde muy temprano, tal como siempre había sido.
Lista de capítulos
74 capítulos en total
/0/26280/coverbig.jpg)
/0/27058/coverbig.jpg)
/0/25551/coverbig.jpg)
/0/26409/coverbig.jpg)
/0/26654/coverbig.jpg)
/0/24604/coverbig.jpg)
/0/23455/coverbig.jpg)
/0/24478/coverbig.jpg)
/0/27162/coverbig.jpg)
/0/27199/coverbig.jpg)
/0/26489/coverbig.jpg)
/0/26897/coverbig.jpg)