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Capítulo 2 Uno.
Rose.
No recuerdo exactamente cuando todo comenzó, no recuerdo cuando comenzaron los gritos, los golpes, los llantos, las peleas y el dolor, realmente no recuerdo mucho. Quizá fue cuando mamá había teñido aquella bañera de rojo, tengo vagos recuerdos de ese dia, ella estaba bonita, se había arreglado su largo y rubio cabello, se había maquillado y me había sonreído, yo estaba viendo lo hermosa que estaba ese dia, pero lo que no sabía es que ella estaba anticipando su muerte. Si tan solo lo hubiese sabido, la hubiera detenido. Hubiese llorado o hubiese fingido un dolor de panza para que ella no se despegara de mí, pero nunca lo hice y creo que en parte fue mi culpa. Hasta ahora no la recuerdo, solo recuerdo sus cristalinos ojos mirándome sin parpadear y la bañera teñida de un espeso rojo, no recuerdo si lloré, si grité o hice algo, pero sus ojos, nunca los voy a olvidar. Desde ese dia, mi padre se encargó de odiarme, nunca entendí porque, pero me odiaba como si fuese una aberración, quizá lo soy, quien sabe, pero lo que es que me odia, me odia tanto que me hizo cosas de las cuales no lograba entender. ¿Por qué un padre haría eso? Luego crecí y entendí que estaba metida en un mundo del cual nadie sale, al menos que esté muerto. La Mafia. Mi padre es parte de ella, es un líder por así decirlo, pero se que hay alguien más poderoso que él, nunca supe su nombre, pero lo apodan El Zar, ¿Por que? Si ese hombre no es de la realeza, pero muchos lo consideran parte de ella. He oído a mi padre maldecirlo, se que le odia, pero no entiendo porque, nunca lo he visto ya que cuando él llega, me esconden. Mi curiosidad por ese hombre es enorme, pero se que no debería meterme en los asuntos de papa, ya que como dice, no son mis asuntos. Una mujer solo está hecha para parir y atender a su marido. Odiaba con todo mi ser esas palabras, porque me consideraba una mucama, yo siento que soy más que eso, pero no puedo refutar, si lo hago, me daría una paliza. Me odiaba a mi misma, porque no podía defenderme, no podía hacerlo, ni siquiera podía gritar, no tenía voz para hacerlo. -Señorita Rose, el almuerzo está listo. Solo asiento, me miré de nuevo al espejo, era idéntica a mi madre, creo que eso es lo que más odiaba mi padre, que yo me pareciera a ella. Me pongo de pie y camino hacia afuera de mi habitación, yo bajo las escaleras, nadie me saluda o me habla, ya que mi padre les prohibió a todos tan siquiera mirarme, he visto como golpean a todos si eso pasa, asi es mejor, no quiero que nadie salga lastimado por mi culpa. Al llegar al comedor veo a mi padre, él está sentado a la cabeza de la mesa como siempre, yo me siento a su lado, él estaba comiendo con habilidad, yo debía esperar a que el me pidiera comer. -Come -ordena. Le agradezco como siempre, debía hacerlo, debía parecer agradecida por darme de comer. Aunque mi apetito no fuese mucho, no debía comer de más, si lo hacía, terminaba comiendo del suelo y eso para mi es una gran humillación, por eso suelo obedecer. -En unas cuantas horas viene alguien importante -lo miro con atención-, se llama Dimitrio, es un socio que viene de Kázan, quiere conocerte. Una libreta esta a mi lado, la tomo y escribo en ella: -¿Por qué quiere conocerme? -la pongo en su vista para que la lea. -Eres mi hija, quiere hacerlo, puede que sea un prospecto para que te cases. Casarme. Es algo que nunca he querido hacer, yo quiero conocer el mundo, viajar, comer mucho y broncearme. No quiero salir de una prisión para entrar en otra. -No pongas esa cara Rose -lo miro-, tienes la edad para casarte. -¿Y qué edad tiene él? -alzo la libreta. -Treinta y siete -dice. -Es bastante mayor padre, ¿estás seguro que es conveniente? Yo apenas cumplí los dieciséis. -Si, es conveniente -masculla-, no me hagas quedar mal con él cuando venga, es un socio importante. -Me portaré bien, lo prometo -le muestro la libreta. Claro que debía hacerlo, si le fallo, terminaré con una muñeca rota o una costilla. Siempre me dice que deba ser obediente ante todo, claro que lo soy, no tengo voz para protestar o quejarme. Detestaba con todo mi ser esto, vivir aquí, vivir así, en un lugar en donde yo no valía mucho, solo soy una moneda de intercambio para él. El termina de comer y se retira sin decirme nada más, yo termino mi comida y me siento en paz porque él no está aquí mirándome. Sigo pensando que es una mala idea que ese hombre venga, no lo conozco, pero siento que esto va a salir muy mal. No quiero pensar en nada más, quiero creer de todo menos que quiera casarse conmigo siendo una chiquilla. Debía alistarme. Tenía que dar mi mejor impresión ante ese hombre para que mi padre estuviera complacido. Siento que todo esto va a terminar muy mal para mi.
(...) Horas después:
Había caído la noche, no quería salir de mi habitación, por primera vez quería esconderme para no ver a ese sujeto. Pero no me quedaba de otra, si no salía mi padre vendría por mí y sería mucho peor. Salgo de la habitación y me dirijo hacia abajo, mi papá estaba en la entrada de la casa, yo camino hacia el y me poso a su lado. El no me mira, más bien parece ansioso, muy ansioso, lo que no se si es bueno o malo, porque nunca lo habia visto asi. La criada abre la puerta con cuidado. A la casa entra un hombre. Mis ojos se abren más de la cuenta al verlo, no podía creer que un hombre fuese así de enorme. Era un poco más alto que mi padre. Piel morena, barba oscura con unas pocas canas, incluso su cabello tenía algunas canas debido a su edad. Musculoso, de manos enormes, tenía tatuajes por sus brazos. -Ivan. -Dimitrio -lo saluda mi padre estrechando sus manos-, bienvenido a mi casa. -Que gusto verte -su mirada se posa en mi, yo retrocedo un par de pasos-, ¿ella es tu hija? -Si -mi padre posa su mano en mi espalda para acercarme a ellos a la fuerza-, se llama Rose. -¿Y por qué ella no se presenta por sí sola? -lo mira a él. -Es que Rose es muda -dice-, no puede hablar. -No me dijiste eso. -No lo creí relevante. -No importa, no me molesta que no hable -me mira y sonríe-, un gusto conocerte hermosa, Dimitrio. El toma mi mano y le da un beso al dorso de la misma, sentir sus labios húmedos sobre mi mano me causo mucha repulsión. Aun así forcé una sonrisa y le di un asentimiento. Definitivamente esto no es bueno. -Pasemos al comedor, ya la cena estará lista. -Claro -él no deja de mirarme-, eres idéntica a tu madre. ¿Conocía a mi madre? Eso despertó en mí una enorme curiosidad, pero noto que mi padre se tensa un poco ante sus palabras. El no dice nada más, luego pasamos al comedor, la cena estaba siendo servida por las mucamas, mi padre espera que él se siente y luego lo hacemos nosotros. Mi padre se veía un poco intimidado por él. En cierto modo me causaba gracia, porque él siempre era el que mandaba en esta casa. -Estuve reunido con Sindoni -comienza el. -¿Y qué tal? -eso parece interesarle a mi padre- ¿Ella puede estar aquí? -pregunta refiriéndose a mi. -Si puede, no creo que ella conozca a Sindoni ¿o si? -él niega-, entonces no me molesta, de igual manera no puede hablar -ríe-, volviendo a tu pregunta, Sindoni tiene más poder -dice un poco molesto-, ahora controla Bélgica. -¿Qué? -Como lo oyes, ahora trabaja con alguien que se apoda El Dragón, Drago Valkov se llama.. Ha controlado a toda la ciudad, ya con esto, son seis países, ya completó Las seis Puntas. ¿Seis Puntas? ¿Qué será eso? ¿Su organización? -Será difícil sacarlo del camino. -Lo sé -responde-, pero si nos unimos podremos tener el poder, si Sindoni muere, estamos resueltos. El posee mucho poder, será difícil, pero no imposible. -Entonces cuenta conmigo para sacar a Sindoni del camino.. El no debió meterse en nuestro camino -masculla-, no es mi jefe. -Es el jefe de todos, le debemos el puesto a él, pero sabes que todo se puede terminar, pero desde dentro. -¿Planeas derrocarlo desde adentro? -Por supuesto -sonríe-, Sindoni es solo un crío, no podemos permitir que un muchacho nos comande a todos. Por lo que estoy entendiendo, Sindoni es El Zar, porque nadie más tendrá tanto poder, además de que ellos mencionan a un jefe, ellos no tienen otro jefe que no sea El Zar. Así que debe ser el. Lo que ellos planean hacer es traición y hasta donde se, en la mafia, eso implica la muerte. Es evidente que les molesta que un hombre mas joven que ellos los mande, es tonto a decir verdad. -Será difícil hacerlo Dimitrio, Sindoni tiene muchos aliados. -Lo sé, por eso debemos planearlo todo muy bien -dice-, seguir haciendo que Sindoni nos tenga la suficiente confianza para destruirlo desde adentro. -Bien, puedes contar conmigo para lo que necesites, pero sabes que mi núcleo es pequeño, no poseo tanto poder y dinero como tu. Tu lideras Rusia, pero bajo el mando de Sindoni. -Por eso estoy aquí -sonríe y me mira, yo me tenso cuando posa su mirada en mí-, para hacer una alianza -mira a mi padre-, una de matrimonio. -¿Matrimonio? -Si, te ofrezco dinero, hombres, armamentos y demás, si a cambio, me caso con Rose. Miré de inmediato a mi padre esperando que dijera que no, que no estaba lista para casarme siendo una chiquilla. Esperaba que al menos tuviese un poco de consideración conmigo. -Está bien -responde, lo que a mi me deja desconcertada, soy una tonta al llegar a creer que él diría que no-, ¿cuando planeas casarte con mi hija? -Cuando ella cumpla la suficiente edad para contraer matrimonio, yo tengo mis razones, pero si me casare con ella -me mira-, muero por hacerlo. -Me parece buena idea Dimitrio, estaré encantado y complacido de que formemos alianza para destruir a Sindoni. -Me complace mucho escuchar eso. Ten esto, comenzaremos a celebrar -él hace una señal para que uno de sus hombres ponga un maletín frente a él. Mi padre lo abre, dentro de él puedo ver dos lingotes de oro junto a mucho dinero en efectivo y una paca de un polvo blanquecino, mi padre lo toma con una enorme sonrisa, y se pega aquel paquete en la nariz. No de nuevo. -Es de la mejor calidad -él sonríe-, puedes probarla ahora para que lo compruebes. Tomo la libreta y escribo algo, mi papá asiente cuando lee que si podía retirarme, no me sentía bien del estómago. Casi que corrí hacia mi habitación, cuando estuve dentro corro hacia el baño a devolver el estómago, ni siquiera me comí una parte de aquella comida, me sentía horrible. No quería creer que mi padre me había vendido, pero es así, lo había hecho. Termino de enjuagarme la boca y salgo del baño, soy un respingo cuando veo a ese sujeto dentro de mi habitación, él estaba recargado de la puerta que estaba cerrada, entonces mi pánico comenzó. -Eres hermosa -dice-, como dije, te pareces a tu madre.. -yo miro hacia la puerta-, ni lo pienses, tu padre en este momento debe estar hundido en la mierda que se mete -rie. Niego varias veces, no quiero que esté aquí, quiero gritar y pedir ayuda, pero se que nadie vendrá a rescatarme, nadie va venir y temo lo peor ahora. Sin poder evitarlo, él llega hacia mí, me tomó del cabello con fuerza y acerca su rostro al mío, yo suelto un par de quejidos debido a la fuerza que está ejerciendo en mi cabello. -Serás obediente -masculla cerca de mi rostro-, oh preciosa, voy a romperte -sonríe-, tu solo seras mia Rose, de nadie más.. Vamos a la cama, serás una buena chica y te quedarás quieta. Cierro mis ojos cuando él mete sus manos en mi vestido, quería vomitarle en el rostro pero la bilis no me subía, estaba completamente inmovil. Esto era mucho peor que la muerte, porque este hombre acaba de matarme en vida.
Lista de capítulos
42 capítulos en total
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